Los nuevos dueños del mundo

Mikhail Prokhorov, en Rusia y Walter Faría, en Brasil, encarnan los ricos y famosos del siglo XXI.

Los nuevos dueños del mundo

Uno nació al calor del verano brasileño y en el seno de una familia pobre y el otro en la fría estepa rusa de una familia acomodada moscovita . Sin embargo a pesar de la diversidad geográfica y social, la actualidad los conecta con varios puntos en común.

Ambos son billonarios según la revista Forbes y por sus atrapantes historias de vida, son prácticamente los favoritos de la revista especializada. Y ambos aman poner sus millones a merced del deporte. El brasileño Faría prefiere el fútbol y el ruso Prokhorov el básquet.

Ambos se hicieron millonarios a mediados de los 90 cuando el movimiento económico del mundo estaba atrapado entre las privatizaciones, la formación de conglomerados pluriindustrailes y la avidez de hombres nuevos de negocios con visión estratégica. Con el nuevo siglo, vinieron los billones.

Mikhail Prokhorov y Walter Faría comprendieron “la clave” del tiempo que estaban viviendo y aquí los resultados. Ahora que ambos son “billo”, cada uno con sus oriogenes e hstoria a cuestas piensa un futuro distinto: uno quiere ser el nuevo zar de Rusia y el otro tiene ganas de disfrutar la vida.

El magnate ruso que ama el básquet

El magnate ruso Mikhail Prokhorov además de ser amigo y socio del cantante rapero Jay Z y marido de Beyoncé tiene otras ambiciones. Para muchos analistas tiene grandes chances de convertirse en el próximo presidente de Rusia en 2018, quien reemplazará a Vladimir Putin.

Los lujos de billonario de Prokhorov son fascinantes y sus pasiones intensas. Compró hace tres años a los Brooklyn Nets, uno de los equipos de básquet más importantes de la liga NBA, y cada vez que pisa suelo norteamericano, no se priva por ejemplo de alojarse en el piso 52 del penthouse del Hotel Four Season de Manhattan.

En 2018 quiere ser presidente de Rusia y zar del Kremlim luego de la “era Putin” -ya con tercer mandato a cuestas-, como candidato independiente y con partido propio “Civic Platform ”.

Hoy a los 47 Prokhorov es un ejemplo de que se puede ser exitoso y multitasking. Y así se paró fuerte en varias industrias y escenarios, que lo han vuelto prácticamente un miembro del Jet-Set del siglo XXI . Tiene sus inversiones en bancos, metales, minería, medios; es atleta extremo, amigo y socio de celebrities como Jay Z; playboy, dueño de equipos deportivos; político y mediático.

Prokhorov representa a la actual oligarquía rusa contemporánea: poderosa, visible , occidentalizada y norteamericanizada y sobre todo “billonario y famoso”. Tal vez encarna lo que otros outsiders de la política como Silvio Berlusconi y Michael Bloomberg ya hicieron, con toques del n siglo XXI; pero el camino es el mismo: acumular dinero, poder, poseer un imperio económico que lo “soporta” – y recién ahí lanzarse a la política.

El rapero sensación “Jay Z” es el socio de Prokhorov en la empresa de Brooklyn Nets con 80% para el ruso y el 20% restanto entre Jay y otro socio, Bruce Ratner. Prokhorov dice que entre ellos hay una “conexión natural”. pero a la vez todos saben que no es casual que elija amigos de tan alto perfil, lo vuelven más visible.

Prohorov tiene yacimientos de petróleo, minas de oro, acero, y medios de comunicación entre ellos la cadena de noticia rusa, RBK-TV
Su prioridad ahora es la politica porque Prokoronv entiende y sabe cuanto le dio. Sus primeros pasos y sus éxitos en la vida profesional dependieron además de su capacidad y carisma de sus contactos con la política: primero en la época del Ministro Yeltsin y luego en la era Putin.

Educado en una familia tradicional de Moscú, Mikhail aprendió a ver el mundo más allá de la cortina de hierro que proponía el regimen stalinista, a través de su padre que viajaba frecuentemente fuera de Rusia con el Comité de deportes.

Ver básquet o fútbol americano es la mejor manera que encuentra para relajarse de la política.

Paso dos años sirviendo al ejército ruso y volvió a sus estudios de finanzas. Luego de probar con varios emprendimientos, se casó con hasta ahora única mujer Irina y tuvo una hija. Su primer hit fue fundar Onexim Bank junto a su socio amigo, Vladimir Potanin. Otorgaban préstamos a empresas en bancarrota y a sectores del gobierno que debían cancelar deudas.

Mikhail encarnó a los ricos rusos de mediados de los noventa que eligieron atajos financieros y se acercaron y apañaron al poder, en épocas de privatizaciones que impulsaba el Estado y seriamente cuestionadas por la falta de transparencia .

La proa del barco para su acumulación financiera hasta ese entonces fue siempre el banco Onexim, a través del cual entre préstamos y faltas de pago se iba quedando con acciones y porcentajes de varias empresas.

A fines de 1995 tomó el control de Norilsk Nickel, una gran fundidora de metales. Mientras su poder e imperio se iba conformando, también lo rodeaban los escándalos: prostitutas, mujeres, noches y salidas frenéticas. Onexim bank se convirtió en Onexim group.

Actualmente, ya consolidado en su diversificación exitosa de industrias ( metales, bancos , servicios financieros, tecnológicas, medios, entre otros) ya decidió que ahora llegó el tiempo de concentrarse en la política.

Prokhorov promete ser el pase a la nueva política en Rusia: educado, inteligente, exitoso y bastante occidentalizados, más bien norteamericanizado. “Si un país no se actualiza corre serios riesgos de desaparecer, y Rusia es uno de estos”, dice Prokhorov. Aún Rusia no alcanzó un status de Nación transparente para abrirse y hacer negocios.

Prokhorov ofrece el cambio desde su moderna plataforma del partido Civic PLatform. Lo más fuerte que propone es cambiar la constitución y re- dibujar Rusia.

Para así terminar con los distritos étnicos y Repúblicas que conforman lo que Prokhorov llama “guettos nacionales” que no hacen otra cosa que oprimir y robar a la gente.

Para los jugadores de los nets y para su socio en USA Bruce Ratner, la mente brillante de Prokhorov vale para el basquet y también para la política.

El “Wárti” pobre al magnate WF

Walter Faría comenzó a trabajar a los 13 años vendiendo huevos y leche. En quince años el empresario “Wárti” -como lo llamaban de pequeño en su San Pablo natal- Farias pasó de ser dueño de una cervecería a billonario brasileño.

La gran jugada la hizo cuando compró la fábrica de cerveza Petrópolis dueña entre otras de la marca Itaipava, con el 2% del mercado brasilero. El segmento era lo estratégico: un producto popular con publicidad agresiva, precios bajos, para enfrentar la competencia de los gigantes del sector, principalmente Ambev, y su clásica Brahma.

Quince años después Petrópolis se consolidó como la segunda cervecería del mercado con el 11,4% de las ventas.

Hace pocas semanas entró en otra “liga de grandes”, la de aquellas marcas que bautizan estadios. Estos localizados en Recife y Salvador, los dos estadios Arena Itaipava serán sede de la próxima Copa del mundo y lo fueron de la Confederaciones 2013.
Además para que el markéting no decaiga, Faría depositó 200 millones de reales para que el logo de la cerveza Itaipava esté impreso en las entradas de todos los partidos de fútbol, por los próximos 10 años.

Figura en la lista de Forbes como billonario con una fortuna de 4,6 billones de dólares y para la revista especializada , al igual que Prokhorov, Faría es uno de sus preferidos. ¿El secreto de su éxito? trabajo y visión estratégica. Por sus orígenes muy humildes y considerarlo un verdadero visionario.

Para la competencia no hay medias tintas: Faría es un plagiador profesional y para los más radicales, serial. Y es sabido su mala relación con el fisco de Brasil.

Empresario paulista, criado en Macedonia, a 570 km de San Paulo, WF comenzó a trabajar a los 13 años vendiendo huevos y leche a bordo de un carrito. El nunca olvida sus tiempos de pobreza. Sus escalones como empresario empezaron comprando una planta de café, luego una algodonera , siempre con ayuda de socios estratégicos que ponían la inversión. y él, el trabajo y olfato para levantar el negocio.
A mediados de los 90 hizo su apuesta fuerte: vendió todos sus negocios para comprar una distribuidora de bebidas Schincariol, que le brindó extraordinarias ganancias, admiradores y enemigos en la misma proporción. Luego la bautizó Brasil Kirin.

Se convirtió en el principal distribuidor de bebidas Schincariol y así juntó bastantes millones para comprar Petrópolis. Ya millonario cambio el apodo Wárti por WF sigla por la cual le gusta ser llamado, porque dice que sugiere respeto y status.

Los precios bajos de las dos mejores marcas de Petrópolis Crystal y Itaipava disparan el manto de sospecha sobre las marcas de WF, siendo acusado de que goza de excenciones y permisos “fiscales” que no gozan el resto. O tal vez evade los impuestos directamente.

Farías fue el protagonista de una embestida fiscal llamada “Operación Cebada”, por el cual pasó 10 días en la cárcel. Al día de hoy el fisco le reclama en suspenso más de 600 millones de reales, y por otro lado la competencia lo acusade plagio: el gigante cervecero Brahma, del colosal Ambev, por copiar colores de las marcas y hacer packaging similares y sobre todo por instalar sus fábricas en zonas y lugares donde ya funcionaban las otras de Ambev.

También por si fuera poco: las cuestiones de familia no son fáciles para Wárti : a mediados de los 80 fue directamente acusado por la muerte de uno de sus hermanos, Antonio. Y otro de ellos está preso y vinculado a sus empresas por causas de narcotráfico. Los sobrinos por largo tiempo fueron sus socios y hace poco tiempo , Faría compró todas sus partes, quedando como dueño absoluto de las cervecerías.

El billonario se mueve sólo con un guardaespalda siempre en el asiento del acompañante, por aire y por tierra. En su avión privado, un Learjet 40 y en su Porsche Cayenne.

Sus propios allegados dicen que tiene gustos muy sencillos como pasar horas charlando y viendo deportes con amigos haciendo “levantamiento de copa” (de buena cerveza) en el interior de la propia San Pablo. Y es en esos momentos que WF se convierte en Wárti como en los viejos tiempos.

Y después de una velada normal con amigos de la infancia, suele hospedarse en las suites más caras de hoteles lujosos. En el mercado de la cerveza dicen que Faría está listo para vender y dedicarse a vivir su vida de billonario.

Las cerveceras Heineken y Miller ya hicieron sondeos pero no formalizaron las propuestas de compra.

La propia empresa Petrópolis dice que la estrategia es otra : llegar a todo el territorio y para esto construir dos nuevas plantas : una en el norte y otra en el sur. Con esto Petrópolis dominaria por lo menos el 20% del mercado.

Además lanzar una ofensiva comercial y de productos en el nordeste , la región en donde más crece el consumo de cerveza y en donde Schin la competencia aún tiene mucha fuerza.

La idea es aumentar los presupuestos de marketing: por ejemplo la bebida energética de Petrópolis es TNT que patrocina a Ferrari en la Fórmula 1. Con estos planes , Faría prevé aumentar su facturación de 3,7 a 7 billones de dólares.

Fuente: Infobae.com