Haciendo foco en la familia

Luego de la primera semana de trabajo, avanza la labor del Sínodo de la familia que se lleva a cabo en el Vaticano.

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Luego de la primera semana de trabajo, avanza la labor del Sínodo de la familia que se lleva a cabo en el Vaticano. Se analizó la primera parte del documento de trabajo (la escucha a los desafíos de las familias) y los padres sinodales han avanzado en la segunda parte (el discernimiento de la vocación familiar) y ahora comienzan a discutir la tercera (la misión de la familia).

Aparecen argumentos como la familia en función de la misión, el apoyo a las familias heridas (proclamar el Evangelio y abrazar a las personas), indisolubilidad del matrimonio (como don más que como yugo), formación de las familias, los que fueron encarados por la cuarta, quinta y sexta congregación general.

También se ha hablado de la familia como camino para la presencia de la Iglesia en la historia; la familia como escuela de humanidad, de socialidad, de evangelización. Se abordó sin contraponerlos el tema de la misericordia y su relación con la verdad y la justicia. Se reconoció la importancia de una espiritualidad de la familia, con la oración, la vida de la Palabra, el sacramento de la reconciliación, resaltando en estos temas el aporte de los movimientos eclesiales. No faltó una referencia a los jóvenes, a los que se les alentó, y a los hijos.

En los círculos menores se pudieron abordar los temas con más participación ya que es posible debatir más directamente en el propio idioma. El resultado del trabajo de estos 13 círculos menores ya ha sido transmitido a los redactores del documento final. Una sugerencia que aparece en cada grupo es la de insistir en los aspectos positivos de muchas familias que viven, a veces contra vientos y mareas, una vida familiar ejemplar y admirable. Se solicita expresarse con amplitud, claridad y sin ambigüedades sobre la ideología de gender, sobre todo la que se impone desde organizaciones internacionales. Se señalan además temas como los desafíos de las migraciones, las discapacidades, los roles de padres y madres, las mujeres, la destructividad de la pornografía y los abusos vinculados a la tecnología electrónica. Se señaló una perspectiva demasiado occidental (europea y norteamericana) en la lectura que se hace en el documento de trabajo de varias problemáticas. Y también se remarcó la necesidad de un examen de conciencia respecto del apoyo pastoral que reciben las familias en su camino de fe.

El arzobispo Joseph Kurtz (Estados Unidos) auguró que el documento final no resulte “híper preocupado y visto con una mirada occidental o incluso eurocéntrica, sino que dé testimonio de la real riqueza de la experiencia de la familia”. Kurtz sugiere hablar de luces y sombras más que de crisis de la familia. El arzobispo Carlos Osoro Sierra (España) recordó que el foco del Sínodo es pastoral “cómo acompañar las familias divididas por las guerras y las migraciones, como hace que la doctrina sea viva en las circunstancias específicas, pues la fe es una pero las situaciones son diferentes”.

“Ya no es más el momento de seguir mirando a los problemas de la familia o del matrimonio… Es la hora en que hay que escuchar a las diversas iglesias locales, con la profundidad, la belleza y las riquezas que custodian. En efecto, las familias donan mucho de su riqueza a la Iglesia universal”, sintetizó el cardenal Baselios Cleemis Thottunkal, representante de las conferencias episcopales de la India.

Fuente:CiudadNueva.org